¿Cómo hacer un aceite corporal casero?

Si te gusta la cosmética natural y te encanta crear tus propios productos, estás de suerte, porque en este artículo te enseñamos a preparar un aceite corporal casero y como la receta no tiene complicaciones, también puedes hacerla si es la primera vez y nunca te has atrevido a idear tus propios cosméticos ¡Por algo se empieza!

Y es que el aceite para el cuerpo no es exclusivo para pieles muy secas, tal y como muchas personas piensan, puesto que no solo brinda nutrición e hidratación, sino que puede ayudar a mejorar el estado de otras condiciones, con independencia de que sean sensibles, mixtas o grasas.

Un ejemplo son ciertas áreas corporales que tienden a ser más ásperas y que igualmente necesitan que las hidratemos para liquidar la rugosidad y favorecer su aspecto, como los codos, las rodillas o los talones.

Aparte de otras propiedades que nos pueden aportar muchas ventajas en otros ámbitos, según los activos que empleemos, como tratar las estrías, activar las defensas o conceder un masaje relajante.

Si sumamos que además de tratar problemas cutáneos, los aceites caseros nos ofrecen la posibilidad de poder elaborarlos en base a nuestras necesidades y nuestras preferencias en cuanto a aromas se refiere, vale la pena atreverse, aunque solo sea por probar.

Dicho esto, empezaremos primero conociendo los beneficios que nos brinda el aceite corporal, a continuación.

 

Principales beneficios del aceite corporal 

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Los aceites corporales son muy célebres por otorgar masajes antiestrés y placenteros, no obstante, tienen otras ventajas:

  • Son totalmente naturales, por lo que no contienen elementos químicos dañinos, siendo aptos para las dermis más sensibles y delicadas.
  • Hidratan y nutren en intensidad para que la piel se muestre siempre perfecta.
  • Su acción regeneradora es maravillosa a la hora de tratar cicatrices, irritaciones, rojeces, quemaduras e incluso las estrías.
  • Disminuye las durezas de las partes corporales más rugosas y ásperas para que se aprecien suaves y sanas.
  • Su exquisito aroma lo convierte en un exitoso calmante, ya que apacigua los estados alterados de nervios, siendo una gran ayuda inclusive para conciliar el sueño, eliminar el insomnio y relajar la musculatura.

 

La receta casera del aceite corporal

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Ahora que ya sabemos con exactitud cuáles son las virtudes más destacadas de este producto, ha llegado el momento de aprender a diseñarlo, pero antes deberemos saber qué herramientas y componentes necesitaremos:

Utensilios necesarios

Gracias a la sencillez de esta receta, apenas requeriremos:

  • Un embudo
  • Un frasco o tarro de cristal con cierre hermético (a poder ser opaco)

Si no hemos podido conseguir un envase oscuro, no hay problema alguno, pero deberemos tener presente que su conservación siempre será en un lugar fresco y seco, y alejado de la luz (como puede ser un armario).

 

Ingredientes

Ten presente que este primer aceite, el de almendras dulces, deberá ser virgen para que no haya ningún agente en la composición de nuestro aceite corporal casero que no sea natural, es decir, tendrá que haber sido extraído de primera presión en frío.

Este hecho lo encarecerá, sin embargo, sus resultados serán espectaculares y si te has aplicado aceite de almendras anteriormente sin una pureza completa, notarás la diferencia, sin duda, en sus efectos.

  • Aceite puro de almendras dulces
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Una esencia por elegir según tus gustos (naranja, limón, sándalo, lavanda, eucalipto, rosas, menta, vainilla, etc)

 

Pasos para la elaboración

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Deberás tener en cuenta que un exceso de esencia podría irritar la piel, por lo que antes de dar paso a las instrucciones, deberás ser consciente de que apenas deberás agregar de 2 a 4 gotas como máximo.

Sabiendo esto, prosigamos con los puntos que hay que seguir:

  1. Mezclaremos 4 gotas de cada aceite dentro del mismo frasco de cristal, si vemos poca cantidad podemos doblarlo, añadiendo 4 más por cada uno.
  2. Taparemos la botella en cuestión y la agitaremos bien para después agregar las gotas de la esencia elegida, siempre comenzando con 2 e ir añadiendo de manera gradual a nuestro gusto, sin abusar.
  3. Volveremos a agitar el tarrito durante un par de minutos para finalizar y ¡listo!

 

¿Cuándo y cómo se aplica el aceite corporal?

Si usas aceite, también puedes utilizar cremas para el cuerpo, porque se pueden complementar a la perfección.

De hecho, estos ítems son compañeros muy efectivos a la hora de hidratar y nutrir la piel.

Conforme esta información, la aplicación no será con la dermis limpia y seca, con independencia del momento del día, sino justo después de salir de la ducha.

Te preguntarás el porqué, pero es muy sencillo de entender, pues al tener la epidermis todavía algo húmeda, el aceite sellará la humedad para que la hidratación no se evapore y perdure por más tiempo, reteniéndola en el interior de las capas dérmicas.

Asimismo, la aplicación será más cómoda porque el líquido se extenderá mejor,  a sabiendas de que un óleo siempre cuesta más de trabajar que una crema por la consistencia de la textura.

El procedimiento no tiene complicación alguna, basta con esparcir la sustancia por doquier o las partes corporales que queremos tratar, mediante masajes circulares en dirección a las agujas del reloj de manera ascendente, así activaremos la circulación sanguínea y el sistema linfático.

Cuando el óleo ya se haya absorbido por completo, la piel estará lista y preparada para recibir los activos de los siguientes cosméticos, que penetrarán mucho más rápido y con más eficiencia, es decir, los efectos serán más notorios, por permanecer más tiempo en el tejido epidérmico.

Ya verás que, si sigues este ritual a diario, tu piel mejorará notablemente y podrás lucir un cuerpo aterciopelado, resplandeciente, saludable y atractivo.

 

Advertencias y recomendaciones

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Esta receta es segura, ya que como has podido ver, está elaborada a base de elementos cien por cien naturales.

Aunque como todo, siempre hay algunos aspectos que hay que vigilar, como los siguientes:

  • Antes de aplicarte la formulación, pruébala. Pese a ser un aceite corporal aparentemente seguro, siempre existe la mínima posibilidad de que puedas tener alergia a alguno de los compuestos, sin saberlo. Por ello, lo más sensato es realizar una pequeña prueba y aplicar una gota del producto en la muñeca. Si en 24-48 horas no ha aparecido ninguna condición anormal en la dermis, ¡enhorabuena! Puedes usar el aceite en el resto del cuerpo, sin riesgo.
  • No lo emplees en el rostro. La piel de la tez es mucho más sensible y delicada que la del cuerpo, por lo que desaconsejamos su uso en la cara. Si deseas un aceite casero facial, deberás hallar recetas que especifiquen que son aptas para el cutis y que no acarreen el peligro de padecer afecciones indeseadas.
  • Presta atención si tu piel es muy grasa. Si tu cuerpo es proclive a generar sebo en exceso, mejor limita el uso del aceite a zonas muy ásperas que realmente lo requieran, como los codos, rodillas o talones. El aceite podría engrasar todavía más las dermis ya de por sí con más grasa de la cuenta, agravando el problema y obstruyendo los poros, haciendo que aparezca acné, puntos negros u otras condiciones desagradables.
  • Finiquítalo antes de lo 6 meses. Aunque hemos dado unas proporciones en la receta, para que el aceite se aplique enseguida, siempre hay quién lo elabora y lo guarda. En ese caso, habrá que gastarlo antes de los 6 meses,  porque al tratarse de ingredientes vegetales, podrían echarse a perder y no sabemos que riesgos puede comportar para la epidermis. Mejor guardarse las espaldas.

Ya has visto que elaborar tu propio aceite corporal casero es sencillísimo, pero si no tienes tiempo o prefieres las alternativas comerciales, el mercado está plagado de aceites que ofrecen un sinfín de beneficios. ¡Tú eliges!